Comprar un vehículo eléctrico o convertir nuestro viejo vehículo de combustión en híbrido o eléctrico.

Ante las dudas de comprarnos o no un vehículo eléctrico por su elevado coste, hoy hablaremos sobre si es más económico convertir nuestro viejo vehículo de combustión.

La conversión a vehículo híbrido o eléctrico, o también llamado retrofit, es la modificación de un vehículo convencional de combustión interna (IC2EV) a un vehículo eléctrico mediante la sustitución del sistema de propulsión por un motor eléctrico.

Convertir nuestro viejo vehículo de combustión en uno eléctrico puede ser la vía más asequible hacia la movilidad eléctrica. Cada que vez que utilizamos un vehículo de combustión, supone un coste para el medio ambiente, pero existe una alternativa. Para aquellas personas que no tienen el suficiente poder adquisitivo para comprar un nuevo vehículo eléctrico. Se estima un coste entre 2.000 y 15.000 euros, según optemos por piezas nuevas o de segunda mano.

La conversión puede realizarse en cualquier tipo de vehículos. Puede costar unos días, cuando se cuenta con las piezas. Pero si hay que reunir los componentes, puede alargarse en el tiempo.

Las empresas que ofrecen esta solución son Elektrun y Ecoche, quienes además ofrecen al posibilidad de que puedas realizar la conversión a través de formaciones y tutoriales.

Aunque no es necesario ser un experto en automoción para poder llevar a cabo esta transformación, sí que es necesario tener cierta habilidad con la mecánica y la electricidad.

Al evaluar los costes, hay que tener en cuenta que un motor eléctrico más potente y una batería que proporcione al vehículo de más autonomía, aumentará el precio, pero aportarán ventajas. El motor recomendado es un motor de corriente alterna de inducción de entre 15 y 20 Kw. En el caso de las baterías, las de litio multiplican por cuatro el precio respecto a las de gel pero, a cambio, aumentan la autonomía en la misma proporción.

convertir nuestro viejo vehículo de combustión

Características para transformar un coche eléctrico.

Los mejores coches para convertirlos en eléctricos son los coches antiguos o clásicos. Estos coches, al ser menos sofisticados y no tener tanta electrónica, no es tan complicado para que otras funciones del coche sigan operativas.

Otra característica importante es que el coche sea pequeño y que no pese mucho. Lo ideal son 800 kg aunque puede pesar hasta 1000 Kg. Obviamente, cuanto más peso, más energía necesitará para circular

En cuanto al motor, se puede escoger entre corriente continua (CC) y de corriente alterna (CA). Los primeros son más baratos, más accesibles de segunda mano en algún desguace y menos eficientes. Los segundos son más caros, menos pesados y más eficientes. Luego están los que son síncronos o asíncronos, y los de imanes permanentes.

Otro componente de los más caros, sería el controlador, en pareja con el motor, porque convierte la electricidad de las baterías en el voltaje necesario para el motor, y porque regula la velocidad del mismo. Cuanta más corriente y más voltaje puedan aplicarle al motor, más potentes y más caros será.

Las baterías son el elemento más importante. Éstas van a decidir cuanta potencia y cuanto alcance tendrá el coche eléctrico.

La elección de baterías no solo viene condicionada por la distancia máxima que queremos que nuestro coche recorra en una sola carga. Habrá que tener en cuenta que en función de las baterías, deberemos de escoger un cargador específico. La razón es que no todas las baterías se pueden cargar o de la misma manera. Si no se siguen las pautas del fabricante, se reducirá la vida útil de la batería.

Podemos encontrar baterías de plomo, baterías de gel (AGM), baterías de litio y baterías de ferrofosfato de litio. Las baterías de plomo son las más baratas y las menos adecuadas, ya que contienen ácido sulfúrico y no proveen una cantidad de energía regulada, sino de golpe. Las baterías de gel son algo más caras, más pesadas y con mayor duración. Estas necesitarán un cargador específico, ya que estas baterías están diseñadas específicamente para vehículo eléctrico. Las baterías de litio son más caras, pero pesan la mitad y tienen el doble de capacidad. Por último, encontramos las baterías de ferrofosfato de litio, que son más caras y las de más capacidad.

Otro componente importante es el conversor de corriente de alta tensión a 12V. Al no tener alternador, la batería se iría gastando poco a poco, hasta quedarse totalmente vacía. Es por eso que necesitamos un sistema que cargue la batería, y esto es un conversor de corriente continua. De esta forma el bloque de baterías de alta tensión irán cargando la batería auxiliar constantemente.

Además de estos componentes principales, harán falta otros componentes secundarios igual de importantes como fusibles, potenciómetro, contactor, relés, entre otros.

¿Qué ocurre con otros modelos de coches?

Tal como hemos comentado, lo más sencillo es escoger un coche más antiguo por la facilidad que da sus características. En cambio, realizar este cambio en otros vehículos más nuevos, su transformación se alargaría en el tiempo y aumentaría su coste considerablemente. La causa es su homologación.

En España es necesario homologarlo, y el precio ronda los 25.000 euros. Lógicamente, ya no es tan rentable como pensábamos. En cambio, existen iniciativas por parte de estas empresas dedicadas a la conversión de estos coches de combustión en eléctricos a través de un plan para disminuir el coste de homologación. Juntando pedidos de un mismo coche, entre 15 y 20 unidades, los importes disminuyen para cada unidad y el desembolso no es tan desorbitado.

¿Me compensa más comprar un vehículo híbrido o eléctrico o convertir mi viejo vehículo?

Los precios de vehículos eléctricos rondan los 30.000 euros, mientras que un coche viejo para covertirlo, puede costarnos entre 14.000 y 17.000 euros según Elektrun y Ecoches, con coche incluído.

El resultado sería un vehículo con una autonomía alrededor de los 100 km, pero tendría unas prestaciones básicas, ni ayudas a la conducción, ni medidas de seguridad de última generación. En cambio, tendríamos un coche cero emisiones.

Los mejores coches para convertir a eléctricos serían:

  • Renault Twingo
  • Fiat Punto
  • Citroën AX
  • Ford Ka
  • Mini
  • Nissan Micra
  • Opel Corsa
  • Peugeot 205
  • Seat Ibiza
  • Volkswagen Polo