Internet y coches eléctricos

La tecnología en el mercado de los vehículos eléctricos ha evolucionado de manera especial en estos últimos años en un intento por preservar el planeta y ofrecer, así, propuestas de futuro sostenibles que puedan sustituir los combustibles como la gasolina o el gasoil, recursos contaminantes que proceden del petróleo. La sobreexplotación de todas estas formas de producción de energía ha incentivado la crisis climática irreversible que se vive en el presente.

Por esta razón, los coches eléctricos suponen una alternativa de futuro que disminuye las emisiones de partículas nocivas en el planeta y reduce la capa de efecto invernadero que se produce por el uso indiscriminado de estos gases tóxicos.

¿Qué gestiones administrativas tengo que realizar para instalar un punto de recarga en mi ayuntamiento, municipio, pueblo o administración publica??

Tal es el desarrollo de los vehículos eléctricos que sus invenciones han permitido ofrecer en el mercado la definición de coche con conexión a Internet. Sí, los medios de transporte actuales incluyen este servicio y el propio teléfono móvil inteligente (o smartphone) también es capaz de ofrecernos servicios a la red a través de las diferentes tarifas que existen en el mercado. Sin embargo, este modelo va un paso más allá de lo convencionalmente visto hasta el momento.

Las diferentes empresas especializadas en el sector están desarrollando con éxito programas que permiten, por ejemplo, controlar la vivienda desde un vehículo eléctrico. Esta idea nace con el objetivo de poder seguir ofreciendo al planeta soluciones que garanticen la eficiencia energética en todos lo ámbitos posibles. Esta tecnología se puede lograr mediante controles de voz que activan diversas funciones.

En la actualidad se puede encender la música o llamar a una persona sin tener que desviar la atención de la acción más importante, que es conducir. Por lo tanto, aplicando este mismo paradigma, este sistema pretende ampliarse a dirigir la casa en el caso de que, por ejemplo, no se hayan apagado las luces de manera correcta o se precise calentar la casa mientras se sale del trabajo.

El control de los aparatos de la vivienda desde el propio vehículo eléctrico podría contribuir a la eficiencia energética en tanto que se pueden activar funciones en las horas en las que se tiene contratada la tarifa de discriminación horaria. De este modo, el usuario no tiene porqué permanecer en el hogar ni depender del reloj para realizar las tareas del hogar.

Incluso dentro del propio coche, las empresas creen conveniente desarrollar de una forma más pormenorizada el uso del GPS en el vehículo, puesto que se trata de una herramienta muy útil que podría distraer al volante si no se encuentra bien situada la pantalla o las indicaciones son confusas.

La tecnología se compromete a facilitar navegación incluso en lugares alejados a los que no llega la conexión a Internet. La opción de poder guardar la ruta se está estudiando de una manera que garantice su correcto funcionamiento sin los problemas que se presentan a día de hoy.

Es como si el vehículo tuviese integrado un sistema domótico en su interior que permitiese con tan solo un click, es decir, a través del control remoto, manejar todos los aparatos de la casa sin la necesidad de permanecer en su interior; de activar las alarmas o de programar el cierre y apertura de puertas, persianas y ventanas.

Pero lo más sorprendente es que dicha tecnología también trabaja para que se pueda realizar en sentido inverso: controlar el vehículo desde el hogar. A través del sistema de control remoto del smartphone, el usuario puede dar la orden de cargar las baterías eléctricas del vehículo o programar para que empiece la recarga a una hora determinada desde el sofá de la casa. De esta manera, no es necesario bajar al garaje y se puede activar la función en los periodos en los que el precio del kilovatio (kW) es más bajo.

A través de una aplicación, el conductor también podría configurar funciones como las velocidades máximas o la detección de averías. También se estudia la posibilidad de incorporar un sensor en el vehículo eléctrico para detectar que se ha producido un accidente y avisar de manera automática a los servicios de emergencia para el rescate. Esta herramienta podría ser vital sobre todo en los supuestos en los que se produce un grave incidente en sitios alejados, poco concurridos, o incluso de noche, donde la visibilidad es más reducida.