La gasolina y el diésel cambiarán de nombre a partir de octubre del 2018

La gasolina y el diésel cambiarán de nombre y esto provocará un nuevo etiquetado de combustible que se divide en tres tipos generales, gasolina, gasóleo, y combustibles gaseosos, que se distinguirán mediante la forma diferente de las etiquetas: un círculo será sinónimo de gasolina, un cuadrado de gasóleo y un rombo de combustibles gaseosos, y en su interior acogerán letras y números que determinarán en el caso de la gasolina el porcentaje máximo de etanol (E) que acepta cada vehículo (5%, 10% u 85%) y en el caso del gasóleo el volumen máximo de biodiesel (B) que asimila (7% o 10%)

 Diferentes nomenclaturas

  • Gasolina: E5, E10, E85
  • Diesel: B7, B10, XTL
  • Gaseosos: H2 (hidrógeno), LPG (Gas Licuado de Petróleo o Autogas), CNG (Gas Natural Comprido), LNG (Gas Natural Licuado).
La gasolina y el diesel cambiarán de nombre
La gasolina y el diésel cambiarán de nombre

No todos los vehículos deberán incluir estas etiquetas desde octubre, solo estarán obligados a llevarlas los nuevos comercializados por primera vez o los matriculados a partir de esta fecha. De hecho, según los folletos informativos redactados por asociaciones europeas como ACEA (patronal de automóviles), ACEM, (patronal de vehículos de dos ruedas) y las entidades dedicadas al combustible ECFD, Fuel Europe y UPEI, los fabricantes no recomiendan ubicarlas en vehículos antiguos.

El motivo de este cambio es la aproximación de los carburantes alternativos que cada vez irán teniendo una mayor participación en las ventas de las gasolineras, explican las mismas fuentes, por lo que la Unión Europea ha decidido adelantarse a este escenario para que no haya confusión en el repostaje futuro.

La aparición de estas diez etiquetas para clasificar los carburantes no implica diez mangueras nuevas en las gasolineras, ni siquiera que todos estos productos puedan ser adquiridos en ellas, puesto que algunos como los carburantes gaseosos son poco comunes todavía y no es fácil encontrarlos en muchos de los habituales puntos de repostaje, explican fuentes de la asociación AOP.

Además, y a pesar de que no existen equivalencias entre carburantes, según estas mismas fuentes, siempre es posible utilizar menos biocarburante, pero nunca más. Es decir, si una persona se compra un coche con una etiqueta de E85 sí puede repostar gasolina normal pero el problema aparece al revés, a un coche de gasolina normal no se le puede echar E85.

Desde Powering Car queremos concienciar a la sociedad que con un vehículo eléctrico es el futuro

Con un vehículo eléctrico con una autonomía de 500 km su coste en electricidad es de alrededor de 5€.

Un vehículo de gasolina con un deposito que de una autonomía de 500 km su coste puede llegar a ser de unos 50€.

Es por ello que la elección esta en tu mano, si quieres cuidar el medio ambiente y ahorrar cámbiate a la movilidad eléctrica.

! Tú eliges ¡

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