¿Qué piensa la ciudadanía sobre el vehículo autónomo?

La Unión Europea quiere contar con la opinión ciudadana y sondear su percepción ante un sistema de movilidad disruptivo, como es el coche autónomo. Por eso ha lanzado una consulta pública con la que conocer las opiniones y recabar la información tanto de los agentes del sector como del público en general. El objetivo es determinar los retos que plantea la implantación de automóviles conectados y automatizados.

La consulta se centra en tres de los aspectos

  • Los datos,
  • La ciberseguridad
  • Uso de bandas comerciales de 5G.

La consulta estudia en detalle las amenazas a la ciberseguridad y los problemas de confianza, los aspectos relativos a la gobernanza de datos, las necesidades en materia de protección de datos y privacidad, y diferentes aspectos de los requisitos tecnológicos. Los resultados y conclusiones que se obtengan de la encuesta pasarán a formar parte del documento de recomendaciones previsto para su publicación a finales de este año o principios de 2019.

2020 como año de desembarco de vehículos autónomos

Además de ofrecer una dotación económica de 450 millones de euros para llevar a cabo proyectos piloto a través del “Mecanismo Conectar Europa” destinados a fomentar la digitalización en el transporte y apoyar la automatización, la Comisión prepara medidas específicas relativas a la llegada del 5G, que es pieza esencial para el desarrollo de este tipo de movilidad. En España esta misma semana Vodafone ha lanzado al mercado la nueva tecnología 5G a todos los usuarios de la marca.

Según la Comisión Europea 2020 será un año muy importante a la hora de los vehículos eléctricos circulen sin conductor, la experiencia que se vaya adquiriendo a través de pilotos y ensayos serán muy importante para que validen la seguridad de estas tecnologías.

Prevén que podrían estar circulando por las calles de las ciudades ese año turismos y camiones con niveles de automatización 3 y 4. También pronostican que en 2020, puedan funcionar lanzaderas urbanas para desplazamientos predeterminados (en el caso de transportes públicos) y pequeños vehículos de reparto o de movilidad, aunque, matizan, “lo más probable es que sigan requiriendo supervisión humana y/o funcionen en distancias muy cortas”.

La llegada de los vehículos completamente autónomos y sin conductor se producirá, según estas previsiones, a partir de 2030, momento en el que la Comisión Europea espera que el 25% de los desplazamientos en ciudad estén cubiertos mediante vehículos compartidos y sin conductor.

Estos vehículos serán autónomos y eléctricos lo que reducirán los viajes y la contaminación en las grandes ciudades.