¿Taxis sin conductor gratis?

En China ya es posible gracias a la empresa Didi, el Uber chino. que están empezando a usarse en programas piloto que buscan obtener experiencias para seguir desarrollando y mejorando los vehículos autónomos.

Taxis sin conductor


El gobierno de Shanghái otorgó el permiso para poner en marcha los vehículos sin conductor en el distrito de Jiading, y Didi ya tiene listos 30 coches de nivel autónomo 4 para ofrecer un servicio que pretende extender en un futuro próximo a otras ciudades del gigante asiático, e incluso fuera de sus fronteras.

¿Como funciona Didi?

No hay más que abrir la aplicación, seleccionar el trayecto que se desea realizar, aceptar la propuesta de un vehículo autónomo, y esperar a que el coche llegue hasta el punto en el que el GPS localiza al cliente. Una vez dentro, el pasajero confirma el destino e inicia el viaje tocando una pantalla. El coche, se pone en marcha automáticamente y muestra tanto el camino como los diferentes obstáculos que registran el sistema LIDAR, los sensores, y las cámaras montadas en el techo.

El vehículo reacciona correctamente ante las señales de tráfico, frena cuando se encuentra con peatones ficticios ubicados al azar o reductores de velocidad de tipo trapezoidal, y se guía sin problemas por las diferentes ‘calles’ del circuito. En un momento dado, un coche tradicional se cruza en su camino y el de Didi da un frenazo más brusco para evitar chocar con él. Al volante hay un conductor porque así lo exige la normativa de seguridad, pero en ningún momento toca ningún elemento de control del automóvil, que se detiene exactamente en el punto determinado.

El de Didi, por su posición de líder mundial, es el proyecto más ambicioso del sector en China, pero no el primero. Se le adelantó a finales del año pasado la competidora Pony AI, que puso en marcha un servicio similar en las inmediaciones de la Universidad de Guangzhou, al sur del país, aunque con solo tres coches que operan entre las 14 y las 16 horas. No obstante, esta empresa también tiene intención de llevar su servicio a Estados Unidos y competir allí con su homóloga americana Waymo, reflejo de la guerra por la supremacía tecnológica que libran ambas superpotencias.

Ye Jieping, vicepresidente de Didi y director de su laboratorio de Inteligencia Artificia comenta que, “Nuestra ventaja está en la cantidad de datos que manejamos”, “Cada día nuestros vehículos realizan 30 millones de viajes que se traducen en multitud de experiencias de las que aprendemos. En casos complejos, como en accidentes, comparamos las decisiones que toman los conductores de carne y hueso con las de nuestros sistemas de inteligencia artificial para calibrar los modelos con los que trabajamos. Eso es clave para ofrecer seguridad”

Conocer bien los flujos del tráfico nos permite predecirlos y crear sistemas más fluidos. Por ejemplo, con la reprogramación de los semáforos podemos reducir considerablemente el tiempo que se desperdicia al volante, y no solo para los conductores de Didi sino para todos”

El objetivo, recalcan, no es solo poner en marcha vehículos sin conductor, sino crear un nuevo modelo de movilidad integral al que se sumen elementos como el transporte público o incluso las bicicletas compartidas.

Estamos convencidos de que, en los próximos 20 años, el transporte va a dar un vuelco para hacerse eléctrico y autónomo. La inteligencia artificial va a ser crucial, pero también el abandono de la idea de que hay que adquirir un coche. Compartirlo es el futuro”, sentencia Zhang